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Historia del mundo antiguo: Grecia y el Egeo

Publicado en por Diego A bernabeu

Resumen Bravo Gonzalo

Los nuevos griegos: Dorios y jonios  


 

La cuestión doria (ca 1200 – ca 1000)

 

- En que medida y en que forma intervinieron en la destrucción o descomposición del mundo micenico.

- Influencia en la nueva organización del mundo griego.

 

A.- La naturaleza del problema

 

En siglo y medio de supuesto dominio, los dorios no han dejado ni un solo resto de cultura material. Tampoco hay variaciones en la cultura material no micenica o submicenica.

No hay rastros arqueológicos. Da la impresión “de una invasión sin invasores” (Snodgrass, 1972) Durante la supuesta ocupación doria, algunas áreas del Peloponeso (Laconia, Mesenia) aparecen despobladas desde el punto de vista arqueológico.

Otro problema dorio es el de lingüística, este no presenta ninguna innovación que no sea compartida con los otros dialectos griegos.

 

B.- La cuestión histórica

 

a) Origen y migración

La dificultad del origen del pueblo dorio ya es advertida por los autores antiguos.

Homero: hace 2 referencias: en la Ilíada, nombra a “Dorion”, asentamiento en el reino de Pilos. En la Odisea, los ubica en la parte oriental de la isla de Creta.

Estrabón: Procedían de Tesalia, de un pequeño país llamado “Doris”.

Heródoto: Continua migración procedente de la región montañosa del Pindo (obligados por el acoso de los cadmeos)

La única idea compartida es la de migración. Es indiscutible que las migraciones fueron frecuentes desde la época prehistórica en el “espacio egeo”

Tucídides: La migración se inicia después de la guerra de Troya. Entre el 1200 a.C. (según Heródoto) y el 1193 a.C. (según Eratóstenes)

Tucídides afirma que los dorios son la tercera de las grandes migraciones de pueblos griegos, después de la de los tesalios y los beocios.

Según Tucídides, los dorios se establecieron brevemente en la Dóride, luego se movieron al norte hacia el Pindo, para luego bajar a Grecia central estableciéndose temporalmente en Etolia. Aquí la tradición se divide:

- Ciclo mítico del “retorno heraclida”: Llegan al Peloponeso a través del istmo conducidos por Hyllos (hijo de Heracles) dando nombre a una de las 3 tribus dorias, los Hyllies.

- Pausanias, tradición tardía: alcanzan el Peloponeso por mar, penetrando hasta Arcadia.

 

Ante una inminente invasión por mar se producirían evacuaciones masivas e los reinos micénicos, por lo que estos desplazamientos hacia la periferia podrían ser causa del debilitamiento del sistema micenico en su centro (en la estructura palacial) Esta vulnerabilidad pudo ser aprovechada tanto por un ataque de un grupo exógeno como por una rebelión interna del grupo no privilegiado.

 

b) Micénicos y dorios

Dos cuestiones:

En primer lugar, un ataque exógeno: este exige una mínima organización de la que nada se sabe. Hay referencias aisladas a dotaciones navales y reclutamiento de algunos jefes heraclidas, pero siempre como iniciativas individuales. En Laconia y Mesenia (lugar donde se establecieron con seguridad después de la destrucción de los palacios de la Argólida) no hay rastros de su presencia hasta la época arcaica.

En segundo lugar, una acción común desde fuera exigía una cohesión del grupo atacante que los dorios no tenían. Los “dorios egeos” no formaban un grupo homogéneo (Craik, 1980) Eran una mezcla de distintos sustratos culturales y tenían patrones de vida diferentes (del interior unos, navegantes otros)

Nada impide pensar que una fracción integrada en el sistema micénico como población sometida (Chadwick) mediante un amago de “revolución social” creara las condiciones de inestabilidad y debilitamiento necesarias para hacer sucumbir el sistema.

 

La teoría de Chadwick tiene varios puntos débiles: No es necesario incluir al elemento dorio “dentro del palacio”, identificado con los escribas, para justificar el fenómeno revolucionario. La integración al sistema era más viable en el “régimen de aldea”, sobre el que presionaba tanto la proximidad de la “Alta Nobleza” como las pretensiones centralistas y compulsorias (fiscales y militares) de la estructura palacial. Si los dorios eran los escribas es difícil pensar que el uso de la escritura se haya perdido durante los siguientes 4 siglos (Dark Age).

 

 

Dark Age (siglos XII – VIII)

 

A.- Conceptos: antiguos y modernos.

 

El período que separa la descomposición del mundo micénico del comienzo del mundo arcaico griego, se suele denominar Dark Age o Siglos Oscuros. En este período se distinguen 2 fases: uno de decadencia (siglos XII al X) y otro de recuperación (del ca 900 al ca 750)

 

Desde el punto de vista arqueológico, el período HR IIIc o Submicénico es desplazado por el Protogeométrico desde el siglo XI y este a su vez por el Geométrico desde el ca 900. Sin embargo, estos 3 estilos cerámicos, coexisten en mucho ámbitos del mundo griego.

A falta de una cultura que lo sustituya, el submicenico arraigó mucho en algunas áreas: Argólida, Ática, Tesalia y en las islas de Eubea y Naxos.

La difusión del uso del hierro (mitad del siglo XI) permitió salvar una economía que se hubiera seguido basando en el bronce, era prácticamente imposible de mantener. Este cambio tecnológico propició la mejora de las nuevas condiciones de vida. Se recupera el uso de la piedra en la construcción de viviendas y se sustituye la planta oval del Bronce Reciente, por la absidal y rectilínea característica del Hierro Antiguo (siglo XI a.C.)

La constatación, catalogación y clasificación de los datos arqueológicos de la Dark Age no plantea grandes dificultares, el problema se genera al intentar una interpretación histórica sobre estos datos.

La valoración histórica parte de la consideración de Grecia como un todo para saber si esta Dark Age significa un elemento de ruptura o si establece un nexo entre el mundo micénico y el mundo griego del período arcaico.

Puesto que este período no dejó restos escritos, la memoria histórica se identifica con la tradición oral que estos siglos después recogería Homero (ca 750 a. C.) en sus poemas. Pero estos contienen tanto datos reales como ficticios.

 

B.- Un período de cambios y contrastes.

 

El mundo griego de los siglos XII al VIII no es comparable con las épocas anteriores (micénica, arcaica o clásica) En el se generan cambios básicos para el desarrollo histórico posterior.

La inestabilidad política generalizada que siguió al declive micénico se tradujo en un notable descenso demográfico. Esta baja densidad demográfica unida a la dispersión y empobrecimiento, proyecta una imagen no ya de despoblación, sino de desolación.

La población tendió a concentrarse en comunidades cerradas apenas relacionadas entre sí, conforme al nuevo sistema de organización política. Desaparece el sistema palacial, el estado se mantuvo a duras penas (atomización del modelo político en pequeñas unidades de organización política y social)

Estas comunidades eran más estables y autosuficientes que las anteriores como resultado de la desaparición del poder centralizado que las integraba en un sistema complejo. Los jefes políticos pueden ser asociados con los basileis (jefes militares pertenecientes a la estirpe dirigente)

No se trataba de una estructura social piramidal, dado que los estratos sociales intermedios desaparecieron reemplazados por una vasta masa de población con escasos recursos; no hubo posiciones sociales intermedias, sino que sólo la riqueza o la pobreza definían el status.

Desaparecieron la escritura, las tumbas monumentales, los palacios, los templos y algunas importantes ciudades. La vida en régimen de aldea sustituyó en parte la vida urbana.

Evoluciona la cultura con la introducción del hierro y su difusión, así como también con un nuevo estilo cerámico, el Protogeométrico ateniense, dominan el período contribuyendo a una relativa recuperación de la economía; aunque no se compara con el período antecesor (comercio marítimo) ni con el que le sigue (colonización mediterránea)

Se produjeron cambios sustanciales en el ámbito geopolítico y socioeconómico. Se coloniza el mar Egeo gracias a los grupos griegos asentados en la costa de Asia Menor. Gracias a esto, se reactiva el comercio entre la Península, las islas y Asia, favoreciendo la emergencia de un nuevo sistema económico basado en la propiedad individual.

Surgen 2 facetas innovadoras durante la Dark Age:

1) Desarrollo desigual en la evolución de las regiones griegas: En la Grecia peninsular, se observa una clara dicotomía entre las comunidades costeras (Ática o Argólida) mas abiertas y avanzadas dada su proximidad al Egeo, y las del interior (Tesalia, Arcadia o Beocia) menos desarrolladas y marginadas en la evolución política general.

2) Integración de la vida rural y urbana en el mismo medio social como formas complementarias.

 

Los primeros colonizadores: eolios, jonios y dorios

 

La apertura de los griegos de la Península al Egeo tras el declive micénico propició la “génesis” del “espacio egeo” como eje de las relaciones entre diversas comunidades griegas.

Los pueblos asiáticos no opusieron resistencia a los “nuevos griegos” establecidos en el litoral hasta el siglo VII a.C. lo que permitió no solo su asentamiento definitivo en la zona, sino también el surgimiento de importantes focos culturales y económicos al otro lado del Egeo.

Estos movimientos supusieron la configuración definitiva del mapa lingüístico griego.

De los 3 movimientos colonizadores, el mejor conocido es el llamado “Colonización jonia”; del eolio y el dorio, hay menos referencias en las fuentes antiguas.

Colonización jonia: Es difícil separar los datos históricos de los semilegendarios recogidos por tradición. Por tradición se hace responsables a los atenienses de las fundaciones cuando en el grupo colonizador intervinieron también los beocios, los mesenios y los eubeos. Los atenienses constituían solo el núcleo del grupo emigrado.

La distribución etnolingüística no se correspondía con áreas territoriales bien definidas. Estas ciudades jónicas constituían, al final de la Dark Age, la mayor aglomeración urbana de habla griega.

Las ciudades jónicas se diferenciaban de las dorias por organizarce sobre la base de 4 tribus originarias, como ocurrió en la propia Atenas.

 

La antítesis dorios/jonios: un mito historiográfico

 

Desde el punto de vista cultural, los dorios serían los portadores de la fuerza y rudeza frente a la debilidad y refinamiento de los micénicos, que les habían precedido. Como además el grupo dorio habría conseguido imponerse sobre otros grupos griegos, debía tratarse de una estirpe militar símbolo de una cultura guerrera, en la que la disciplina debió desempeñar un papel importante. La fuerza del elemento dorio frente a eolios o jonios, residía en la “pureza” de la raza doria, que justificaría modos de vida distintos e incluso antagónicos. Estos son, en síntesis, algunos de los elementos que han forjado el mito historiográfico de la antítesis dorios/jonios, de origen decimonónico, que hoy parece superada.

Dorios y jonios no evolucionaron por separado, sino como elementos de un mismo contexto histórico; transformaron sus modos de vida originarios en contactos con las civilizaciones existentes, tanto en “Europa” como en “Asia”. Las razones étnicas, por tanto, no pueden justificar sus diferencias lingüísticas ni históricas. Si la evolución de ambos grupos no fue unívoca se debió a particularidades regionales y, en ultima instancia, económicas, y no a razones étnicas ni culturales. La economía griega de los “europeos” se basó fundamentalmente en la agricultura, mientras que en la de los “asiáticos” predominaba la actividad comercial. Peor en ambas, las líneas de evolución política fueron similares.

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